En
la árida costa meridional peruana, entre aproximadamente el 200 a.C. y el 650
d.C., se desarrolló la cultura Nasca, una de las culturas más fascinantes y
enigmáticas de los Andes prehispánicos. Desde su
descubrimiento a inicios del siglo XX, Nasca ha deslumbrado al mundo por su cerámica, sus tejidos y por supuesto por los geoglifos, enormes dibujos que fueron plasmados sobre las pampas, cuya naturaleza y función ha sido materia de grandes debates.
A
partir de una representativa selección de cerámica, tejidos y objetos en metal,
exhibidos junto a materiales en contexto,
esta exposición narra la historia
de la gente que pobló la cuenca del Río Grande de Nazca hace dos mil años.
En
el Espacio Fundación Telefónica.



















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