Bartolomé de Cárdenas,
llamado el Bermejo
(h. 1445 - h. 1501), maestro de origen cordobés,
desarrolló su actividad profesional en los territorios de la Corona de
Aragón. El éxito de la obra de Bermejo fue rotundo en su tiempo. Reclamado por
algunos de los más exigentes clientes del momento, como el arcediano barcelonés Lluís Desplà
o el mercader italiano establecido en Valencia Francesco
della Chiesa, sus
composiciones fueron ampliamente difundidas por los pintores con los que se
asoció. A pesar de ello, tras su muerte, su nombre y su obra cayeron en el olvido.
Fue a finales del siglo xix cuando su indiscutible maestría técnica y su extraordinario universo
visual, misterioso, único y sugerente, despertaron la admiración de los
especialistas internacionales y, al mismo tiempo, también de los falsificadores
de pintura antigua.
Hasta el 19 de mayo en el Museu Nacional d´Art de Catalunya.














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