martes, 11 de diciembre de 2018

LORENZO LOTTO.


(Información del M. del Prado)
(Venecia, h. 1480-Loreto, 1556/1557). Pintor italiano. Aunque fue uno de los pintores venecianos de mayor talento en la primera mitad del siglo XVI, Lotto fue también uno de los más peculiares, y su carrera incansablemente itinerante lo marginó un tanto de la escuela veneciana. Parece probable que se formara en su ciudad natal con Alvise Vivarini, pero su primera actividad independiente tuvo lugar en Treviso (h. 1503-1506). Un encargo de los dominicos de Santo Domingo de Recanati le llevó a Las Marcas, donde permaneció seis años (1506-1512). En 1509 trabajó en la Stanza della Segnatura del Vaticano, pero su estilo altamente expresivo y ajeno al clasicismo no debió ser del agrado del papa Julio II, porque rápidamente fue sustituido por Rafael. La ocasión de pintar otro cuadro de altar importante para una iglesia dominicana la tuvo en 1512 en Bérgamo, donde pasó también varios años. En 1525 regresó a Venecia, y allí siguió trabajando para clientes de Bérgamo y Las Marcas además de locales. Esa etapa veneciana se vio interrumpida por nuevas estancias prolongadas en Las Marcas (1538-1540) y Treviso (1542-1545). En 1549 abandonó finalmente Venecia por Las Marcas, y vivió sus últimos años como hermano lego en una comunidad religiosa de Loreto. Lotto pintó sobre todo asuntos religiosos, pero fue también retratista. Sus muchos cuadros de altar, por ejemplo las tres Sagradas conversaciones para las iglesias de San Esteban (ahora San Bartolomé), Santo Espíritu y San Bernardino de Bérgamo presentan esquemas compositivos relativamente tradicionales con una técnica no menos conservadora, que persigue una factura lisa y controlada y se recrea en la exactitud de los pormenores. Pero su expresión del sentimiento religioso es muy personal: rayana a ­veces en lo humorístico, suele transmitir una aguda intensidad emocional, aún más acusada por la acidez y disonancia del colorido. Esas notas también se advierten en pinturas religiosas de formato menor, como el San Jerónimo penitente (Prado), obra tardía, de 1546, que Lotto pintó para su amigo Vincenzo Frizier, regidor del hospital veneciano de Santos Juan y Pablo. La invención compositiva y la penetración psicológica de sus retratos, donde es característica la insinuación de una vida interior tensa y agitada, hacen de Lotto uno de los más grandes retratistas del renacimiento italiano. 


































AGUSTÍN RIANCHO.


Agustín Riancho y Gómez (Nace en Entrambasmestas, Luena. 16 de noviembre de 1841)
De origen humilde, fue tutelado desde niño por el impresor José María Martínez, quien llegó a solicitar una suscripción popular para financiar su carrera. Gracias a esta ayuda llegó a Madrid en 1858. 

Comenzó a formarse como dibujante en Santander. Una beca le permitiría ingresar la Escuela de Bellas Artes de San Fernando de Madrid , siendo alumno del paisajista Carlos de Haes (también fue profesor de Beruete y de Regoyos).​ Haes fue un pintor paisajista, que anima a sus alumnos a realizar la pintura al aire libre, a aprender a pintar del natural.
Haes le va a impulsar a viajar a Amberes (1862-67) y a Bruselas ( 1867-83) para continuar su formación. En esta época Riancho recibe influencias de la Escuela de Barbizon ( desarrollan el realismo en el paisaje y difunden la técnica de pintar a plain air ( al aire libre. Realizan paisaje realista con un tono romántico).

Participa en el Salón de Amberes de 1873 y en la Exposición Internacional de Bellas Artes de Namur 1874.

No se tiene certeza absoluta de los motivos por los que Riancho vuelve a su tierra, se especula si vuelve porque su padre enferma, o porque su marchante quiere arreglar un matrimonio entre su hija y él. Pero lo cierto es que vuelve a España, va a ir a Valladolid, pintará en Tierra de Campos durante 5 años.

Hacia1888 en su tierra natal, se instaló en la casa de su hermano. Allí vivió humildemente ­durante treinta años, apartado e ignorado, vendiendo su obra en los escaparates de ferias y mercados hasta que un grupo de jóvenes pintores de Santander le rescataron, y organizaron sendas exposiciones en el Ateneo de Santander en 1914 y en el Círculo de Bellas Artes en 1916. El reconocimiento le llegó tardíamente, con motivo de las exposiciones individuales de 1922 y 1923 celebradas en Santander y en un homenaje en 1928 en el Parador Gil Blas en Santillana del Mar.
Riancho no se casará ni tendrá hijos.

Falleció en el 26 de septiembre de 1929, en la casa de su Sobrina, en la localidad de Alceda, en Corvera de Toranzo.



























lunes, 19 de noviembre de 2018

RODIN.


Nacido en París en 1840 en el seno de una familia modesta, su padre era empleado administrativo de la jefatura de policía de parís y su madre trabajadora en un almacén. A la edad de 14 años inició su formación, va a la Petite Ecole, escuela donde aprendía dibujo y matemática. Se le niega en 3 veces en la Escuela de Bellas Artes, de París. Con 17 años ingresó en la Escuela de Bellas Artes. Un año más tarde (1858) comenzó a ganarse la vida como cantero realizando objetos decorativos.
En 1862 murió su hermana Marie, con la que se encontraba muy unido. La tristeza en la que se sumió le llevó a considerar la posibilidad de dedicar su vida a la Iglesia, de hecho ingresa en la orden de los Agustinos. El superior le hace ver que no es su lugar.
En 1864 conoció a la joven Rose Beuret, que fue su compañera durante toda su vida; aunque se casaron en 1917, unos meses antes de la muerte del escultor. 
Los comienzos para Rodin no fueron fáciles, era rechazado por los artistas establecidos en la época y empieza a trabajar por su cuenta, él contaba que en el comienzo en la calle Lebrun un establo que le pareció bien iluminado, pero terriblemente frío porque el aire se filtraba por puerta y ventanas Obsesionado por el trabajo trabajaba incansablemente. En 1864 Rodin, para sobrevivir, Rodin se emplea con Carrier-Belleuse, escultor consagrado y empieza a hacer trabajos por encargo, como algunas de las estaturas que adornan el frente de la Opera Garnier, en París.
Presentó su primer trabajo en el Salón de París, “El hombre de la nariz rota”, que fue rechazado, es una obra demasiado realista para la época.
 Este hecho determinó el inicio de su trabajo totalmente independiente. En 1871, también con Carrier-Belleuse, trabajó en las decoraciones para los principales monumentos públicos de Bruselas, tras lo cual se dedicó a la ejecución de bronces decorativos, actividad con la que sobrevivía pero que no le permitía desarrollar un estilo totalmente personal.
Pasa a trabajar con Van Rasbourg..
Viaja a Florencia para ver con sus propios ojos la obra de Miguel Angel y vuelve decidido a participar de la Exposición de artistas franceses en París. Pero la escultura que presenta, "L'Age d'airain" (La edad de bronce) es tan realista que lo acusan de haber tomado el molde sobre el cuerpo de su modelo. No logra convencer al jurado de la falsedad de las acusaciones y lejos de la consagración este episodio le genera una mala fama que lo perseguirá por mucho tiempo.
En 1883 acepta supervisar una clase de escultura en una clase de escultura en sustitución de Alfred Boucher. sustitución de Alfred Boucher. Es entonces cuando conoce a Camille Claudel, discípula y amante.
Al acercarse la Exposición Universal, decide entonces presentar una estatua de un tamaño superior al de un individuo de carne y hueso para evitar acusaciones. La estatua, San Juan Bautista, será adquirida para el Museo del Luxemburgo por Edmond Turquet, subsecretario de Estado de Bellas Artes, quien le abrirá las puertas del éxito encargándole un gran proyecto: escenas de la Divina Comedia del Dante en 1880, una puerta monumental de más de 6 metros de altura para un futuro museo de Artes Decorativas, decide inspirarse en la misma Divina Comedia de Dante la representación del infierno.
La obra no se llegará a completar, pero en 1917, poco antes de morir, el artista aceptó que se hiciera una versión en bronce.