El pasado 1 de octubre se abrió en el Museo Nacional del Prado la exposición El Divino Morales, que cerrará el 10 de enero de 2016.
La exposición se dedica al trabajo y la figura de Luis de Morales (1510-1586), prácticamente un siglo después de que la pinacoteca presentara en sus salas la primera monográfica dedicada al artista.
A través de esta exposición 'El Divino Morales'con 54 obras, se consagra a Luis de Morales como uno de los grandes del Renacimiento español.
“Disfrutó de la gloria y de la fortuna en vida y al final fue olvidado".
Esta exposición nos servirá para revisar los datos que hasta ahora se menajaban de la vida de Luis de Morales, respecto a lugar de nacimiento, formación, influencias artísticas, etc.
La exposición se estructura en cinco secciones:
La primera de ellas,"Iconos perdurables", introduce al visitante en las creaciones iconográficas más conocidas del pintor, obras de tamaños bastantes reducidas con figuras de busto o medio cuerpo representadas sobre fondos negros y destacadas por una iluminación contrastada que la aproxima al espectador.
El visitante continúa con "Del dulce pintar". En torno a la Virgen y el Niño, que recoge obras marcadas, como toda la producción de Morales, por una religiosidad que hace hincapié en los aspectos pasionistas de la infancia de Cristo.
Otra sección es "Pintura para muy cerca". Imágenes de Pasión y Redención, reúne las tablas de Cristo doliente, realizadas en formatos de pequeñas dimensiones, con fondos en un intenso color negro donde resaltan las imágenes de Cristo enfrentado a la Pasión redentora.
La cuarta sección se titula "Narraciones complejas", en donde tenemos tablas de retablos y recupera obras de notable calidad que pueden servir para entender una producción que completa la visión de su compleja carrera.
Finalmente, "San Juan de Ribera y la espiritualidad de la Contrarreforma", pone de manifiesto la figura de Juan de Ribera, que influyó en la vida y producción pictórica del pintor.












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